El Periodista que no responde - La entrevista de Fontevecchia a Larreta (Enero 2022)

 

(Las notas al pie son más bien acotaciones o ampliaciones, separadas para hacer más ágil la lectura del texto central. Recomiendo su lectura posterior al texto o durante una segunda lectura).

 

En la edición dominical de Perfil del 16 de enero de 2022, el periódico publica un extenso reportaje de Jorge Fontevecchia, propietario de Editorial Perfil, a Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El reportaje se titula ‘Entrevista no municipalista al candidato’ pese a que Larreta no diga serlo. En este caso puntual, es una licencia entendible, ya que las encuestas lo ubican como candidato y el propio Larreta ha recorrido el país instalando su imagen (1).

 

La entrevista abarca una gran cantidad de temas en sus ocho páginas de extensión. Da mucho para analizar. Y en ese sentido, es necesario definir un recorte (2)

 

En este caso, vamos a realizar un análisis sobre la relación entre entrevistador y entrevistado, enfocado en el entrevistador (3). Las entrevistas son en principio un diálogo dirigido por el entrevistador. Salvo en los casos que las entrevistas se realizan vía mail, donde el entrevistador manda una cantidad de preguntas sin conocer las respuestas, en el uno a uno existe la posibilidad de un ida y vuelta, que puede ser de muchas maneras. Habitualmente el entrevistador retoma las ideas del entrevistado y repregunta, o cambia de tema cuando cree que esta agotado. La libertad de explayarse del entrevistado depende en general del entrevistador, aunque hay excepciones (4).

 

La entrevista de Fontevecchia a Larreta nos permite pensar en uno de los lugares más complejos de la entrevista. El del entrevistador. En una simplificación incompleta, podría pensarse en dos posiciones básicas de quién dirige la entrevista: una, en la que pregunta desde una toma de posición. El periodista dice claramente su postura y la discute con el entrevistado. Otra en la que el periodista busca cierta “imparcialidad”, en la que pregunte por los temas del momento y realice tanto preguntas críticas e incómodas como otras que permitan que el entrevistado “se luzca” (5).

Como en toda simplificación, la realidad es más compleja y las posibilidades se amplían. Esta entrevista es una de ellas.

 

Lo particular de Jorge Fontevecchia no es que pregunte desde una posición política o desde un intento de imparcialidad, sino que navegue entre ambos lugares según su conveniencia.

 

Fontevecchia deja bastante clara su posición política. Es peronista. La entrevista la hace con un mural de fondo con la cara de Eva Perón. En la mayoría de las preguntas hace propias los argumentos del Gobierno Nacional. Pregunta, con todo derecho, si el entrevistado no tiene autocríticas a hacer a su política y la de su partido / coalición.

 



Hasta ahí todo es perfectamente normal. El problema es como Fontevecchia se desentiendo de las respuestas de su entrevistado. Puede hacerlo. Pero elimina de hecho y sólo por su voluntad el ida y vuelta que la entrevista permite. Fontevecchia utiliza los argumentos del Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner para preguntar, pero no se hace cargo de sus acciones a la hora de responder las respuestas. Ante cada respuesta incómoda por parte de su entrevistado, cambia del lugar de entrevistador definido políticamente al de entrevistador neutral. Desde ya que está en todo su derecho de hacerlo. Pero es políticamente cuestionable. Políticamente, NO periodísticamente. No es lo mismo.

 

Algunos ejemplos:

Aclaración. La entrevista está organizada por ejes: grieta, fmi, etc.

 

            GRIETA

(…)

Fontevecchia: El presidente contó que cuando vos estuviste junto a él y Axel Kicillof, al momento de la pandemia, en un momento dijiste que no podías sacarte fotos junto a él por las críticas de los sectores más duros del PRO. ¿Es verdad, recibiste críticas?

Larreta: No es cierto, para nada. Durante prácticamente todo el primer año de la pandemia fui a reuniones a coordinar. (…) Seguí yendo a las reuniones aún después del corte de la coparticipación (…).

Fontevecchia: ¿No te criticaban?

Larreta: Nadie me cuestionó eso.

            FMI

Fontevecchia: ¿Por qué no fuiste…

 

Jorge Fontevecchia hace propias las palabras del presidente. Luego, sólo después, preguntan si son ciertas. Larreta lo niega. Fontevecchia descree de su invitado. Le repregunta. Lo niega nuevamente. La entrevista cambia de tema. Pero Jorge F. bien sabe que no era el único rumor que había en esos tiempos. Otro era que el enojo provenía del Instituto Patria hacia Alberto. No lo pregunta.

Larreta menciona la coparticipación. No le repregunta. Si bien está en el apartado grieta, la pregunta gira en torno a la salud. Podría haberle pedido su opinión sobre los Vacunatorios VIP. No lo hace.

 

            FMI

Fontevecchia: ¿Por qué no fuiste el primero en apoyar las gestiones del Gobirno para lograr un acuerdo con el FMI, sabiendo que cualquier mejora que se logre para la Argentina será mejor que la deuda contraída por el gobierno de Macri teniendo vos, además, prestigio y fama de conciliador?

 

Acá directamente no hay pregunta. Si quiere pedir explicaciones, debería pedirlas como tal, y no presuponerlas en el entrevistado “vos que tenés prestigio de conciliador”. Pero además Jorge F. da por hecho que cualquier acuerdo será mejor que el de Macri, lo cual es discutible. El acuerdo de Macri fue pésimo. Pero Fontevecchia bien sabe que el acuerdo de Kicillf con el Club de París fue igual de malo y que la expropiación de YPF, que Kicillof aseguraba que no saldría “un peso”, terminó con un pago de 8 mil millones de dólares a Repsol. Kicillof jamás pensó en denunciar a Repsol por el vaciamiento de YPF. Pagó los miles de millones de dólares sin chistar. A Jorge F. no se le ocurre mencionar el tema o hacer alguna comparación.

¿Está seguro de que no podría ser peor, o no lo quiere decir?

 

Fontevecchia: ¿Por qué no fuiste? Cabía imaginar que serías el primero (…)

Larreta: De antemano dijimos siempre que es un acuerdo que se termina rubricando en el Congreso con los líderes paralamentarios. La vocación de participar está. Iré la semana que viene.

Fontevecchia: ¿Pero desde un punto de vista institucional, no se trata de un tema que, más allá de quien contrajo la deuda, es responsabilidad de todos intentar resolverlo?

Larreta: Como en todo, tenemos que buscar acuerdos (…).

 

Nuevamente Fontevecchia hace propio el argumento del gobierno. La deuda es un problema de todos. ¿Por qué?

Que nos afecte a todos no significa que todos seamos responsables. Que la corrupción nos afecte a todos no nos vuelve corruptos a todos. El argumento no se sostiene, por más que el entrevistado lo comparta. Jorge F, nuevamente, utiliza las medias verdades. El apartado es FMI. ¿Quién es el responsable de la deuda con el Club de París? No lo pregunta. ¿Se podría haber evitado tomar esa deuda sin el pago de 8 mil millones de dólares a Repsol? Tampoco.

¿Qué pasa con la enorme deuda que tiene el Estado con la Anses, de dónde tomó fondos para pagos entre el 200_ y el 2015? No lo pregunta, pese a que la Anses paga jubilaciones de miseria. El periodista militante no se permite un desliz así.

Tampoco escucha a su entrevistado o pretende importarle. Larreta le responde que el esapcio es el Congreso. Jorge F. puede decirle que no está de acuerdo, puede preguntarle por qué cree que el Gobierno no lleva el tema al Congreso. En una parábola, escapa por un segundo al periodista imparcial “más allá de eso”… para luego volver a la posición original: “es responsabilidad de todos resolverlo”

Más que una entrevista, Fontevecchia parece hablarse a a sí mismo.

 

En el apartado presupuesto, Fontevecchia directamente asume la defensa del presupuesto presentado por el Ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, incluyendo (o por sobre todo) la previsión de inflación.

 

            PRESPUPUESTO

Fontevecchia: Comparando los números reales de 2021 con el Presupuesto nacional aprobado a fines de 2020, salvo los de la inflación el resto de los parámetros mejoró: el crecimiento del PBI fue mayor, el déficit fiscal, emisión monetaria fueron menores. Salvo la inflación, tan inconsistente no fue.

Larreta: Es inconsistente la inflación. Lo grave de la inconsistencia de la inflación es que genera fondos de los que después el Presidente dispone sin ningún control del Congreso (…).

 

Acá es imposible diferenciar a Jorge F. de la vocera del Gobierno Nacional.

El PBI creció, pero después de un desplome monumental en 2020. Fontevecchia manipula los números a su gusto. La emisión monetaria fue menor, afirma. Argentina emitió en el año que pasó 1.600 billones de pesos (sí, billones). La maniobra fue poner en el presupuesto un número monstruoso de emisión. Por dar un ejemplo, si uno presupuesta 160 mil billones y emite 1.600, es sólo un 1% de lo presupuestado. Pero sigue siendo una emisión enorme.

Tampoco se entiende por qué bajar la emisión sería bueno si el presidente de la Nación afirmó el viernes 14 de enero de 2022 que la emisión “no causa inflación”, por lo que no se entendería la ventaja de no emitir.

Obviamente, Jorge F. conoce todo esto.

 

Fontevecchia: Entonces, asumiendo que la inflación es un fenómeno multicausal en el que las expectativas son una de sus causas, poner en el presupuesto una inflación menor al año anterior podría ser, más que un dibujo, una aspiración de la política dado el peso preformativo que tiene la propia palabra del Gobierno en el Presupesto.

 

En primer lugar. La palabra “multicausal” tiene la capacidad específica de incluir a la emisión sin nombrarla. Es el entrevistador que fintea entre aceptar una definición con la que puede concordar (la emisión genera inflación) pero no lo quiere decir públicamente (multicausal). El periodista actúa como político.

En segundo lugar, hasta donde sé, la economía se maneja con hechos y predicciones en base a esos hechos. Aquí retorna nuevamente el periodista posicionado. La economía argentina depende mucho más del precio de la soja (la principal comoditie exportadora del país) que del “peso preformativo que tiene la propia palabra del Gobierno en el Presupuesto”, lo que es una lectura francamente posmodernista y anti-económica.

La palabra de un Gobierno no tiene “peso preformativo” cuando no es creíble en sus hechos. El presidente puede decir que “nos cuida”, pero se negó a comprar las vacunas de Pfizer y participó de fiestas clandestinas que él mismo decía combatir. Guzmán se paseó por decenas de programas de radio y tv afirmando que la inflación iba a ser del 29%. Fue mayor al 50%. Evidentemente la “palabra preformativa del Gobierno” no tiene el peso que Jorge F. le asigna. Y muy probablemente lo sepa.

 

            KIRCHNERISMO

Fontevecchia: La tradición política pluralista afirma que, en democracia, hay algo de la verdad en los argumentos de tus adversarios. En tu visión, ¿Cristina Kirchner no tiene razón en nada? ¿O su popularidad expresa algo que hasta ahora Juntos por el Cambio no supo representar?

Larreta: Uno nunca representa al conjunto. Es sano que en una democracia algunos representen a una parte y otros a otra. (…) Tengo una visión de país muy diferente de alguien que cree que en Venezuela no hay atrocidades contra los derechos humanos, que cree que Nicaragua es una democracia, que toma el modelo de Cuba (…)

Fontevecchia: ¿Hay ideas en las que pueda tener razón?

Larreta: Posiblemente. No hay verdades absolutas. No es que uno tiene razón en todo y el otro nada. No creo que sea tan blanco o negro. En términos generales mi visión de país difiere mucho de la de ella.

            ESTRATEGIA ELECTORAL

(…)

 

Jorge F. repregunta si no hay nada rescatable de la opositora del entrevistado. Buena pregunta. Pero de Venezuela, Nicaragua y Cuba no repregunta nada. No recoge el guante, deja los propios en el piso.

Y a otro tema.

 

Desde el Monte Tycho
17-01-2022

 

Notas / Ampliaciones / Acotaciones:

 

1- De todos modos, sigue existiendo un error conceptual que no está de más señalar. En una situación muy distinta,  no se podría titular una entrevista “a un asesino” a un imputado de asesinato si la justicia no lo condena previamente, ya que es inocente hasta que se pruebe lo contrario. Tampoco podría titular entrevista a Cristina Kirchner como “la jefa de un grupo de enriquecimiento ilícito en base a fondos del Estado” -sin la condena de la justicia- por más que los números de Los Sauces – Hotesur no cierren bajo ningún sistema numérico conocido. El periodismo tiene un límite a la hora de ponerle nombres a la realidad, que pasa por la realidad misma y la aceptación –o no- de determinadas reglas sociales

 

2- La primera opción sería analizar las respuestas de Larreta. Hay una gran cantidad de afirmaciones y definiciones para ser debatidas. También puede analizarse las preguntas del periodista.

 

3- Habitualmente mal visto, por que da la idea de ser una “caza de brujas”. Eso es más bien propio del sesgo de quién utiliza la crítica como caza de brujas. El viejo refrán de que “el ladrón piensa que todos son de su profesión”.

En Plaza de Mayo, el 29 de Marzo de 2011, Día de la Memoria, la organización popular ‘La Poderosa’ incentivaba a los niños presentes a escupir sobre fotos de periodistas como Mirta Legrand o Mauro Viale. En la misma Plaza se llevó adelante el denominado “Juicio a los periodistas” en 2017.
Ambas actividades con el acuerdo o el silencio de la mayoría de estos periodistas críticos.


4- En la campaña electoral de 2021, la candidata Tolosa Paz del Frente de Todos se explayó sin detenerse en una entrevista en La Nación +, desentendiéndose del reiterado pedido de los periodistas para repreguntar por sus afirmaciones (30-07-21, programa ‘+ Realidad’).

 

5- El autodenominado (o auto-percibido) “periodismo crítico” analizaría si las preguntas fueron lo suficientemente filosas, directas si se trata de entrevistados que opinan distinto al “periodista crítico” o si le dio el suficiente espacio para explicar y defenderse si se trata de entrevistados afines a quién hace la crítica.

 

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